Giovanni Ramorino

Giovanni Ramorino (1841-1876)

Nació en Génova (Italia), el 28 de marzo de 1841. Era hijo del doctor Emanuele Ramorino, director del Hospital de Pammatone (1), y de Rosa Ansaldo. Hizo sus estudios universitarios y obtuvo el título de doctor en ciencias en la Real Universidad de su ciudad natal, en cuyo Museo de Historia Natural se desempeñó como asistente.

Su gran vocación por la arqueología y antropología le sirvió para publicar un trabajo sobre las cavernas de Liguria en las que encontró restos humanos fósiles.

En 1866, vino al país contratado por intermedio del profesor Paolo Mantegazza, y al año siguiente inició sus cursos en la Universidad de Buenos Aires.

Según Florentino Ameghino, le corresponde el haber sido el primero en señalar a fines de 1869, la presencia del hombre fósil en la Argentina.

Entre los viajes geológicos efectuados por Ramorino figura uno hecho a pedido de la Universidad que llevó a cabo durante el verano de 1866-67 en los terrenos más inmediatos a las vías férreas para establecer la utilidad de los mismos para la agricultura, arboricultura y pastoreo.

En 1868, fue uno de los fundadores del periódico de ideas republicanas La Nazione Italiana, tenía una tirada de 3.000 ejemplares y dejó de publicarse por la epidemia de fiebre amarilla de 1870/1871.

El 5 de mayo de 1868, fue designado profesor de historia natural del Colegio Nacional de Buenos Aires, y con él comienza la enseñanza en ese establecimiento. Se preocupó por mejorar el nivel de los cursos y aumentar las colecciones existentes. Para el dictado de las clases utilizó obras extranjeras, y por cuenta propia editó los Rudimentos de mineralogía, en 1869, al que consideró como una introducción al tema. Su autor dedicó el texto de historia natural al curso preparatorio de la Universidad, y fue el primero escrito con método en el país, aunque carecía de ilustraciones. Se advierte –dice un autor- la influencia que tuvo el Traité de Minéralogie, de A. Dufrenov.

En 1870, por razones familiares, Ramorino debió ausentarse para Génova durante cinco meses, siendo reemplazado en ese lapso por Doménico de Bartolazzi. De regreso, continuó con sus actividades docentes e incursionando en sus investigaciones científicas.

Ameghino realizó en 1871, cerca de Luján (Prov. de Buenos Aires), en presencia de Ramorino el primer descubrimiento auténtico de instrumentos de piedra (un sílex tallado en forma de flecha) hallado junto con una coraza de Glyptodon, correspondiente al hombre cuaternario argentino.

El profesor Ramorino comunicó a Italia la noticia que dieron los principales diarios, y ambos enviaron material paleontológico al Museo de Historia Natural de Milán, publicando en 1872, una nota sobre los mismos.

Ramorino estaba muy interesado en los hallazgos de Ameghino, puesto que en Europa figuraba entre quienes también sostenían la presencia del hombre en el Pleistoceno (2).

En 1872, fue miembro fundador del Instituto Bonaerense de Numismática y Antigüedades. Intervino asimismo en la organización del Hospital Italiano de Buenos Aires, del que fue activo colaborador.

En 1873 y 1874, Ramorino concurrió a Mercedes, y en el arroyo Frías, en el postrer año, recogió con Florentino Ameghino nuevos restos humanos, presenciando algunas excavaciones. Dice el investigador argentino: “En el pequeño arroyo Frías, en las inmediaciones de Mercedes, y a 20 leguas de Buenos Aires, he encontrado muchos huesos fósiles humanos, a cuatro metros de profundidad, en un terreno cuaternario que jamás había sido removido. En presencia del profesor Giovanni Ramorino y de muchas otras personas, encontré algunos mezclados con una gran cantidad de carbón de leña, tierra cocida, osamentas quemadas y estriadas, puntas de flechas, de escoplos y de cuchillos de sílex y una gran cantidad de osamentas pertenecientes a una quincena de especies de mamíferos en gran parte extinguidos…

A instancias de Ramorino puso en exhibición los objetos hallados en la Sociedad Científica Argentina, donde Ameghino presentó una memoria inédita sobre El hombre cuaternario de la Pampa. Por tal motivo, la seriedad científica de ambos fue duramente criticada. Hoy sabemos, que el hombre ha convivido, no más de diez mil años atrás, con elementos faunísticos extinguidos.

También había realizado Ramorino en 1874, un viaje hasta la piedra movediza de Tandil, opinando que se trataba de un monolito, artificialmente hecho tal vez por los indios peruanos.

Fue uno de los fundadores de la Sociedad Científica Argentina, a la que estuvo vinculado por muchos trabajos de interés científico.

En 1875, al experimentar la Universidad una reorganización importante, el curso de historia natural del Preparatorio pasó a la nueva Facultad de Humanidades y Filosofía, donde Ramorino continuó hasta octubre de ese año. Debido a su enfermedad, Otto Schnyder lo reemplazó provisoriamente, y luego fue designado Isaac Larrain.

En la Facultad de Ciencias Físico-Naturales, donde se creó la cátedra del naturalista, Ramorino quedó al frente de las materias: mineralogía (tercer año) y geología (cuarto año), las que no llegó a dictar por la falta de alumnos.

En agosto de 1875, Ramorino enfermó gravemente, y pasó varios meses en cama. A principios de 1876, partió para Italia en busca de curación.

Aunque había investigado con cierta intensidad en los terrenos de la formación pampeana, no llegó a publicar sus conclusiones, pues el manuscrito que debía presentar a la Sociedad Científica Argentina quedó trunco a causa de su viaje a Italia, donde “en vez de la salud deseada –escribe Ameghino- encontró la muerte”.

Falleció en Génova, el 14 de abril de 1876, a causa de una meningitis. Al conocerse en Buenos Aires la noticia de su deceso, los diarios “La Nación”, “La Prensa”, “El Nacional” y “La Tribuna”, le dedicaron sentidas notas de reconocimiento a su labor científica. “La Nación” dijo que podía llamársele “apóstol de la ciencia”, y “La Tribuna” reconoció que “hombres como los sabios Amadeo Jacques y Juan Ramorino serán recordados eternamente por nuestras generaciones”.

Referencias

(1) Se hallaba en el barrio de Portoria, y fue durante casi cinco siglos el principal hospital de Génova. Funcionó hasta comienzos del siglo XX, siendo luego trasladado al nuevo edificio de San Martino. La vieja construcción se destinó a la Facultad de Economía y Comercio de la Universidad de Génova, y resultó casi completamente destruida durante los bombardeos de la segunda guerra mundial. Lo que quedó de ella se demolió en los años `60.
(2) Era que se extiende desde hace 2 millones de años hasta hace unos 10.000 años.

Fuente
Cutolo, Vicente Osvaldo – Nuevo Diccionario Biográfico Argentino, Buenos Aires (1983)
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
Gestro R. – Giovanni Ramorino – Rivista A Compagna – Nº 12/1929 – pag.30
Ingenieros, José – Las doctrinas de Ameghino, Talleres Gráficos Argentinos, Buenos Aires (1919)
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