Zenón Rolón

Zenón Rolón (1856-1902)

Nació en Buenos Aires, el 23 de junio de 1856. Inició sus estudios musicales con otro hombre de color Alfredo Quiroga. Organista de las iglesias de la Merced y de San Francisco en 1868, y con Basilio Basili, profesor de canto.

Zenón Rolón procedía de una de las familias de la población afroporteña próspera y educada en los valores culturales dominantes europeos, que para mediados del siglo XIX, no sólo habían alcanzado la libertad sino que habían crecido mucho económicamente.

En 1873, viajó a Italia, perfeccionándose en el piano y la composición con el maestro Teódulo Mabellini en Florencia. Residió en ese país por espacio de seis años, y en Milán conoció e intimó con el brasileño Carlos Gomes, el autor de la ópera Guarany, y el violoncelista Bottesini.

De regreso a esta capital, escribió una Marcha fúnebre a San Martín, que se ejecutó al desembarcar los restos del prócer en Buenos Aires, el 28 de mayo de 1880. Durante la revolución de ese año, actuó como abanderado de uno de los cuerpos defensores de Buenos Aires, y fue citado en los partes por su bravura en la lucha, salvándose milagrosamente de ser fusilado.

En 1882, fue laureado por su marcha La Argentina, en la Exposición Continental de Buenos Aires, con diploma de honor. Ese mismo año, participó con Arturo Beruti, Francisco A. Hargreaves, Luis J. Bernasconi y Miguel Rojas en un gran concierto ofrecido en el primitivo Teatro Colón, habiendo sido el primero que se celebró en el país con músicos argentinos y con obras nativas. En su casa organizaba con frecuencia reuniones artísticas a las que asistían distinguidos cultores de las letras y las artes.

En 1884, instaló una imprenta y litografía musical, en la calle Pidras 173, donde publicó obras de Panizza, Del Ponte, Restano, Gaito y otros músicos de la época. En 1887, fue nombrado profesor de música por el Consejo Nacional de Educación, cargo que desempeñó hasta su muerte, y en el que escribió una gran cantidad de cantos escolares.

En mayo de 1885, fundó el Club Social, integrado por gente de su raza, y fue director de conciertos en el Jardín Florida, y en el Hotel “La Delicia” de Adrogué, entre los años 1880 a 1890. Tuvo el honor de acompañar como pianista a Carlos José Brindis de Sala (1852-1911) en los conciertos que el eximio violinista cubano diera en esta ciudad, en 1888.

Fue director del coro de niños del teatro Opera, aparte de ejercer igualmente la dirección orquestal de diversas instituciones.

De su extensa producción musical se pueden mencionar: Himno a Sarmiento, que se ejecutó al inaugurarse en Palermo su estatua; Himno a Falucho, con versos de Rafael Obligado, compuesto para la inauguración del monumento al negro heroico, en 1897; Himno a Francia; Himno al Saber (1891); la cantata Stella d’Italia, dedicada a Italia y a los italianos, país al que estuvo tan vinculado; Oda Sinfónica; Obertura para orquesta (1882); Misa del Carmen (1901); Salve Coral (1900); Ave María (1893); Kyrie a tres voces; Sull’Arno, barcarola; El Progreso, marcha dedicada al Club del Progreso del Plata; La Porteña y La Florentina, polkas para piano; El Plata, vals, figuran entre sus primeras composiciones, y fueron editadas en Florencia hacia 1875 y 1876; Vidalita y Décima, y otros aires nacionales los escribió Rolón para las partituras del género chico criollo, al que contribuyó con aportes de gran calidad.

En su carácter de compositor escribió la ópera: Le Prove, y las operetas y zarzuelas Le Chateau du Pic Tordu (1885), y El Castillo hechizado (1887). Entre ambas compuso la partitura para la primera obra de Enrique García Velloso, un discípulo suyo, que éste hizo en colaboración con el doctor Mauricio Nirenstein (en algunos escritos consultados figura como Hugo Morven, lo que parece ser un seudónimo), titulada Chink-Yonk, estrenada en el Teatro de la Comedia, el 30 de noviembre 1895, por la Compañía Ramón Sanromán bajo la dirección de Antonio Reynoso (1).

Compuso también, entre otras, las partituras para Los dos veteranos, y las óperas Fides y Solané (1900), ésta última con libreto del educacionista Francisco F. Fernández.

Falleció en Morón (Prov. de Buenos Aires), el 13 de mayo de 1902. Sus restos fueron traídos a la capital al día siguiente y depositados en el cementerio de la Recoleta. Se había casado con María Quiroga, hermana de su antiguo profesor de ese apellido, también de origen africano, de quien fue uno de sus discípulos más aventajados. Sobre su modesta tumba, los niños de las escuelas arrojaron flores en un tierno y conmovedor homenaje.

García Velloso en su libro Memorias de un hombre de teatro, trae un recuerdo de su maestro Rolón, un negro sublime, así dice, a quien califica de maravilloso y fantástico. “Era un ejemplar magnífico –son sus palabras-, un verdadero tipo de belleza, una estatua tallada en ébano. Su voz de barítono era regocijante y estrepitosa. Había sido mi profesor de música en la escuela de la avenida Montes de Oca, y tenía una singular predilección por mi buen oído y mi pastosa voz de tenor. Rolón era un gran músico y uno de los temperamentos más finos que yo he conocido”.

Referencia

(1) El argumento del “engendro cómico-lírico”, según palabras del propio autor, trata de las matanzas de “Jack el destripador”.

Fuente
Churquina, Paula Viviana – Zenón Rolón; un ejemplo sobre la “inclusión” de los negros en la sociedad porteña de fines del siglo XIX. – U.N. de Cuyo (2013).
Cutolo, Vicente Osvaldo – Nuevo Diccionario Biográfico Argentino – Buenos Aires (1983).
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
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Enlaces externos

Tango de Zenón Rolón (de la zarzuela “Una farra en Nochebuena” – 1897)

Música Sacra por la Semana Santa Nº 6

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