Antiguo Congreso Nacional

Entrada del antiguo Congreso Nacional

Este histórico recinto integraba el edificio demolido en gran parte y destinado hasta el año 1945 para Archivo General de la Nación, en la calle Hipólito Yrigoyen 328 (ex Victoria).

A un costado de la Plaza de Mayo, sobre la calle Victoria, en diagonal hacia Balcarce, existió primitivamente y durante muchos años un mercado de carnes, que se echó abajo en 1822. Luego, en el mismo lugar, se levantó el cuartel del glorioso regimiento de Patricios, al que tan destacada actuación le cupo durante las invasiones inglesas. Estos cuarteles tuvieron que desaparecer para dar lugar a la construcción de la casa destinada a Congreso Nacional. Las obras se iniciaron en 1862 bajo la dirección del arquitecto Jonás Larguía, ex prosecretario del Congreso Nacional de Paraná, dándoseles fin en 1866.

En mayo de 1864, antes de terminado el edificio, se realizaron las primeras sesiones preparatorias de ambas cámaras. Desde sus bancas hicieron oír su palabra, en el transcurso de varias décadas, varios tribunos: Aristóbulo del Valle, Osvaldo Magnasco, Leandro .N. Alem, Miguel Cané, Absalon Rojas, Nicasio Oroño, Lucio V. Mansilla, José Evaristo Uriburu, Pedro Goyena, José .M. Estrada, Estanislao S. Zeballos, Carlos Pellegrini, Julio A. Roca, Nicolás Avellaneda, Emilio Civit, Pablo Ricchieri, Luis Maria Campos, Manuel Quintana, Dardo Rocha, Lucio Vicente López, Indalecio Gómez, Guillermo Rawson, Domingo Faustino Sarmiento, Valentín Alsina, y su hijo Adolfo, Rufino Varela, Luis Sáenz Peña y su hijo Roque, Hipólito Yrigoyen, Mariano de Vedia, Dalmacio Vélez Sársfield, Miguel Juárez Celman, Eduardo Tilde, Luis Maria Drago y Bernardo de Yrigoyen, entre otros.

En este recinto de sesiones transcurrió la actividad parlamentaria, hasta que durante los sucesos de 1880 relacionados con la federalización de Buenos Aires, se produjo el abrupto traslado de senadores y diputados hasta el vecino pueblo de Belgrano, en cuya municipalidad (actual Museo Sarmiento) sesionaron ambas cámaras legislativas. Esta situación se prolongó durante cuatro meses, hasta que encontró principio de solución el conflicto de poderes entre el presidente Avellaneda y el gobernador de Buenos Aires, Carlos Tejedor, y posteriormente quedo definitivamente zanjada con la fundación de la ciudad de La Plata, lugar de residencia de las autoridades provinciales.

Sesión en el antiguo Congreso Nacional

La última sesión legislativa realizada en este recinto fue la del 15 de diciembre de 1905. De esta fecha en adelante las reuniones de ambas cámaras se celebraron en el nuevo edificio de la calle Entre Ríos.

El frente del antiguo Congreso se conserva tal cual era en su época, y estuvo pintado al aceite, de color verde, hasta el año 1938, en que se lo revocó de nuevo. En cambio, el interior sufrió diversas modificaciones a través de los años.

Cuando las cámaras dejaron de reunirse en este edificio el hemiciclo destinado al Senado, ubicado sobre la calle Balcarce, fue arrendado para una imprenta particular. Es interesante la circunstancia de que esta misma imprenta funcionó en otro lugar histórico, pues venía de ocupar la casa donde nació y murió el general Manuel Belgrano, en la calle que lleva su nombre, número 430.

El Archivo General de la Nación se instaló allí en el año 1906, fecha de su traslado del antiguo local de la calle Lavalle 868, llamado Coliseum.

En ese entonces se llevó allí toda la documentación existente desde la creación del Archivo durante el gobierno de Martín Rodríguez, del cual era ministro Bernardino Rivadavia. Este último dio un decreto el 6 de octubre de 1821 creando el Archivo General de la Provincia, dado que los documentos públicos se encontraban sin orden ni clasificación en las distintas oficinas administrativas.

El hemiciclo del antiguo Congreso, la parte del edificio declarada histórica, estuvo destinada hasta 1945 a guardar documentación de Contaduría y Hacienda de las dos grandes divisiones del Archivo, colonial y nacional.

Como en la manzana donde se encontraba ubicado se construyó el edificio del Banco Hipotecario Nacional (hoy sede central de la Administración Federal de Ingresos Públicos), el 30 de setiembre de 1942 el Congreso sancionó una ley declarando de utilidad pública los inmuebles situados entre las calles Hipólito Yrigoyen, Defensa, Alsina y Balcarce, estableciendo que “de los declarados monumentos históricos que se encontraban en dicha manzana serán serán conservados: la sala de sesiones del antiguo Congreso Nacional, el frente y el vestíbulo de entrada sobre la calle Victoria Nº 328…”.

Fue declarado Monumento Histórico por Decreto Nº 120.412 del 21 de mayo de 1942.

Desde el 1º de julio de 1971, es sede de la Academia Nacional de la Historia.

Fundamentales sanciones del Congreso

Los Códigos: Civil, de Comercio, Penal y de Minería; la construcción de Puerto Madero; la construcción de la Fragata Sarmiento; la fundación del Colegio Militar de la Nación y de la Escuela Naval; la creación del Parque Tres de Febrero, con el jardín Zoológico y el jardín Botánico; la conclusión y consolidación de la Conquista del Desierto; la ley 1420 de Educación Común; la creación del Banco de la Nación Argentina, de la Municipalidad de la ciudad de Buenos aires, de la Caja de Conversión y de la Dirección General de Correos y Telégrafos; la federalización de la Ciudad de Buenos Aires; la fundación de la ciudad de La Plata; las leyes de Ferrocarriles; la apertura de la Avenida de Mayo y de la Avenida de Circunvalación, hoy General Paz.

Debe recordarse que el lunes 10 de mayo de 1886, a las dos de la tarde, en momentos en que el General Roca subía a la vereda para entrar al Congreso, donde debía pronunciar el discurso de apertura del período ordinario de sesiones, fue de improviso atacado por un ácrata que alcanzo a arrojarle una piedra que le golpeo violentamente en el medio de la frente.

Atendido por el ministro Eduardo Wilde, que era médico, luego de reponerse y con una venda puesta en bandolera sobre su frente, ingreso al recinto, donde fue recibido con una gran ovación.

Mientras Wilde lo curaba, Roca les dijo a los presentes: “Esta, ha sido la primera cachetada que he recibido en mi vida”, a lo que Wilde respondió de inmediato: “No es usted solo, señor Presidente, quien la recibe, sino el decoro de la República toda”.

Fuente
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
Honorable Cámara de Diputados de la Nación
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Vigil, Carlos – Los monumentos y lugares históricos de la Argentina. Editorial Atlántida, Buenos Aires (1959).

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