Marcos Balcarce

Gral. Marcos Balcarce (1777-1832)

Nació en Buenos Aires, el 25 de abril de 1777, siendo sus padres, el teniente coronel Francisco Balcarce, natural de Barcelona, y María Victoria Martínez Fuentes, porteña. Comenzó su carrera militar como cadete del Regimiento de Blandengues el 20 de setiembre de 1790, cuerpo que prestaba servicios en la frontera. Alférez del mismo Regimiento el 2 de mayo de 1799, y teniente el 8 de mayo de 1804. En 1801 marchó en la expedición confiada al marqués de Sobremonte para reconquistar los pueblos de Misiones que habían sido invadidos por los portugueses, campaña en la cual no se libraron hechos de armas, aún cuando Balcarce desempeñó varias comisiones satisfactorias en la misma.

Más tarde le tocó actuar en la defensa y reconquista de Buenos Aires, en 1806. Asistió a la heroica defensa de Montevideo atacada por los ingleses desde el 15 de enero de 1807 hasta el 3 de febrero que fue tomada por asalto por los ingleses, acción en la cual cayó prisionero conjuntamente con sus hermanos Diego y Antonio y en la que murió otro hermano, José. Fue remitido a Inglaterra, donde fue puesto en libertad al ajustarse la paz entre ese país y España; y una vez en libertad, Balcarce se dirigió a este último país, donde ingresó en el ejército que se alistaba para combatir contra Napoleón, hallándose en las acciones de Ciudad Rodrigo y Río Seco. Con posterioridad decide regresar a América, a cuyo efecto se embarcó en la fragata “Prueba”, en la cual regresaban otros americanos, los cuales opusieron tenaz resistencia a las pretensiones de la princesa Carlota que residía en la corte de Río de Janeiro y que desplegaba su fecunda actividad con miras a establecer un trono en el Río de la Plata. El 18 de febrero de 1809, el virrey Cisneros lo ascendió a sargento mayor. Graduado de teniente coronel en el Regimiento de Granaderos se encontró en la revolución de Mayo, de la cual fue uno de los más decididos partidarios.

El 1º de julio de 1810 recibió la efectividad del empleo de teniente coronel del Regimiento de Dragones de Fernando VII, siendo nombrado sargento mayor de la plaza de Buenos Aires, puesto que desempeñó hasta 1811, recibiéndose el 6 de abril de este año del mando del Regimiento “América” Nº 5, en el que obtuvo la patente de coronel. El 18 de noviembre del mismo año fue designado ayudante 1º secretario de Infantería y Caballería en el Estado Mayor General (nombramiento expedido con fecha 27 del mismo mes), sirviendo en este puesto hasta el 13 de junio de 1812, en que la salida del jefe de esta Repartición para la Banda Oriental, obligó a Balcarce a hacerse cargo de la jefatura del mismo hasta noviembre. La revolución de octubre de aquel año lo desterró de Buenos Aires con el título de gobernador de Misiones, pero sabiendo Balcarce este nombramiento se apresuró a pedir su pase para el ejército sitiador de Montevideo, pues el exceso de trabajo en el Estado Mayor General había alterado su salud al extremo de arrojar sangre por la boca, atacados sus pulmones. Pero al llegar a Santa Fe, en el mes de diciembre del año de referencia, el Triunvirato le confió la fortificación de Punta Gorda, con el fin de impedir la navegación del río Uruguay a la escuadrilla española que hostilizaba constantemente nuestras costas fluviales, reemplazando en aquel cargo al coronel José León Domínguez. El 17 de setiembre de 1813 fue designado para mandar en jefe a los “Auxiliares Argentinos”, incorporándose a ellos en la ciudad de Talca el 1º de noviembre y el día 19 abre la campaña, formando parte de una columna de 1.900 hombres, siendo designado Balcarce jefe del Estado Mayor de la misma, la cual estaba mandada en jefe por O`Higgins y teniendo por segundo a Mackenna. En esta campaña Balcarce se bate en Membrillar el 20 de marzo de 1814. Tres Montes, Río Claro y Quechereguas, en abril del mismo. Por su actuación mereció los despachos de brigadier decretados por el gobierno de Chile, con fecha 19 de mayo del mismo año. Tal ascenso no fue reconocido por el gobierno de las Provincias Unidas, el cual el 1º de junio ordenaba el retiro de Balcarce, que debía dejar el mando a Las Heras, nombrándolo Intendente de Cuyo. El día 3 de junio de 1814 el gobierno de Buenos Aires disponía que los Auxiliares se incorporasen al Ejército del Alto Perú, pero los temporales de nieve cerraron el paso de la Cordillera y aquel glorioso cuerpo siguió con Las Heras toda la campaña que culminaría en Rancagua. Balcarce renunció enseguida al gobierno que se le había otorgado por causas justas.

El 9 de setiembre de 1814 se le expidieron los despachos de coronel mayor de la República, y se le destinaba nuevamente para continuar sus servicios en Chile, pero el desastre de Rancagua le detuvo en la provincia andina no obstante haber entregado la gobernación de Cuyo al general San Martín. En Mendoza retuvo el mando de las armas y contribuyó poderosamente para salvar el orden amenazado por la anarquía que hubo de provocar la actitud de los Correa y sus secuaces. El 22 de abril de 1815 el Cabildo de Mendoza le reiteró el nombramiento que se le había dado el 9 de setiembre anterior.

El 7 de junio de 1815 el Director Supremo interino Alvarez Thomas lo llamó a aquel punto para nombrarlo secretario de Guerra, puesto que desempeñó hasta el 12 de diciembre y del cual fue separado por cuestiones políticas a pedido de la “Junta de Observación” por lo que sintiéndose Balcarce agraviado, solicitó su baja del ejército, lo que se le negó, tributándosele elogiosos conceptos al dimitente. Por esta causa se negó el 29 de diciembre a aceptar el mando de la división auxiliar destinada a Chile. También se negó a aceptar el nombramiento de general en jefe del ejército en operaciones sobre Santa Fe, el 12 de enero de 1816; el de segundo jefe de las tropas de la Banda Oriental que le fue ofrecido el 10 de diciembre de 1816, ni el de gobernador intendente de Córdoba para el que fue designado el 27 de febrero de 1817.

Combate de Saucesito

El 11 de enero de 1818 fue designado general en jefe del ejército de Entre Ríos. Balcarce marchó a La Bajada al frente de 500 hombres destinados a reforzar el ejército que iba a mandar, cumpliendo lo primero con el fin de salvar las familias que huían de las huestes de Ramírez, y después que hubo adoptado las medidas que creyó oportunas para asegurar el éxito de las operaciones, salió en busca de su enemigo, que se mantenía en las inmediaciones de La Bajada. “El 25 de marzo de 1818, –dice Mitre- a las cuatro de la tarde, se avistaron ambas fuerzas. Ramírez, simulando una retirada, cubrió su retaguardia con fuertes guerrillas de caballería. A las dos leguas hizo alto en el punto denominado Saucesito, y tendió su línea. Balcarce siguió avanzando. Entonces el caudillo entrerriano mandó cargar simultáneamente las dos alas de Balcarce, flanqueándolas, y atacó de frente la infantería porteña que ocupaba el centro. En pocos momentos quedó decidida la acción, abandonando Balcarce cuatro piezas de artillería y dejando en el campo de batalla un número considerable de prisioneros y gran cantidad de armamentos y municiones”.

El 9 de junio de 1819 obtuvo su retiro del ejército, pero fue llamado nuevamente en el mes de julio para confiarle la dirección de las fuerzas que debían formarse en la provincia de Cuyo para operar contra los caudillos del litoral. Acompañado de su secretario el Dr. Mariano Medrano, Balcarce salió de Buenos Aires en un convoy de carretas cargadas de mercaderías y pertrechos; pero en momentos en que cruzaban los límites australes de la provincia de Santa Fe, el 14 de octubre, fueron asaltados por una partida que los condujo prisioneros a la ciudad después de haber sufrido duro trato en el camino. Al cabo de un tiempo Balcarce fue puesto en libertad debido a las enérgicas reclamaciones del Director Supremo, regresando a Buenos Aires. En 1820 (4 de junio) fue designado ministro de la Guerra en la administración de Ramos Mejía; comandante general de armas después; y mientras el coronel Dorrego salió a campaña, la Junta Electoral dispuso que lo sustituyera Balcarce. Consejero de Estado en la administración de Rodríguez y gobernador de la provincia por su delegación. Incluido en la ley de reforma militar el 28 de febrero de 1822, el 18 de julio de 1825 fue llamado al Ministerio de la Guerra por el gobernador general Las Heras, hasta el advenimiento de la presidencia de Rivadavia, quien lo nombró el 18 de diciembre de 1826, miembro de la Junta Superior de Guerra. Fue Ministro de la Guerra en la administración de Vicente López, en 1827, e interinamente en la de Juan Manuel de Rosas, en 1831.

Falleció en Buenos Aires el 4 de diciembre de 1832. El 11 de noviembre de 1806 contrajo enlace con María Dionisia de Quesada, nacida en Montevideo el 9 de octubre de 1785, fallecida el 6 de setiembre de 1808; hija del coronel Alonso Quesada y Bernabeu y de Tomasa de la Torrente Rodríguez Peña. Se casó por segunda vez el 19 de marzo de 1812 con María Bernarda de Rocamora, nacida en Buenos Aires el 20 de agosto de 1795 y fallecida el 25 de noviembre de 1838; hija del coronel Tomás de Rocamora del Castillo y Hurtado de Mendoza, gobernador del Paraguay y de las Misiones, y de Ramona Ibáñez de Rospigliosi.

Juan Manuel de Rosas ordena sepultar a Balcarce en “el rincón de los próceres” en Recoleta, frente a la tumba de Manuel Dorrego y detrás de la de Guillermo Brown.

Fuente
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
Mitre, Bartolomé – Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina
Portal www.revisionistas.com.ar
Yabén, Jacinto R. – Biografías argentinas y sudamericanas – Buenos Aires (1938).

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