Cruz Cañete

Teniente coronel Cruz Cañete (1815-1868)

Nació en Buenos Aires en 1815, siendo sus padres Mariano Cañete y Leonor Peñalva, porteños.  Entró al servicio de las armas en junio de 1835 en clase de soldado en el Escuadrón de Línea del 4º Regimiento de Campaña.

En 1837 en clase de portaestandarte (a la que ascendió en 1836), se halló en un combate con los indios chilenos que habían sorprendido a los caciques amigos Llanqueleu y Francisco.  En el mismo año, actuó contra la misma indiada, a las órdenes del teniente coronel Quesada; y también en la acción de Loreto, el 22 de diciembre de 1838, contra una fuerte división de indios chilenos y ranqueles, a las inmediatas órdenes del coronel Hilario Lagos, siendo Cañete teniente de caballería.  En 1842 se halló en otra acción contra los salvajes, bajo el mando del capitán Seguí, en la que fue gravemente herido.

Continuó sus servicios en el Fuerte Junín hasta 1844 en clase de teniente.  De allí pasó a San Nicolás, a las órdenes del coronel Juan José Obligado, donde permaneció en servicio hasta el 12 de junio de 1845, pasando a servir bajo el comando del general Lucio Norberto Mansilla y asistiendo a las acciones de la Vuelta de Obligado, el 20 de noviembre de 1845, y a la del Quebracho, el 4 de junio del año siguiente, contra las fuerzas navales anglo-francesas; mandando Cañete en ambos hechos de armas, un escuadrón instruido y disciplinado por él a las órdenes directas del comandante de la Escolta del general Mansilla.  Este último, en un informe fechado el 15 de noviembre de 1860, dice que Cañete “es un jefe de orden, de conducta ejemplar y aplicación al servicio”.

En 1848 ascendió a capitán y en noviembre de 1851, a sargento mayor.  En el curso de este último año, con el escuadrón que mandaba, formó parte de la División que el general Mansilla entregó al coronel Julián Sosa, a cuyas órdenes asistió Cañete a la batalla de Caseros.  El comando de la mencionada División fue entregado por Mansilla, por tener que retirarse enfermo a Buenos Aires.

Cuando el coronel Hilario Lagos se pronunció contra el gobierno porteño, el 1º de diciembre de 1852, el mayor Cañete se hallaba en San Nicolás, donde el coronel José María Cortina, encargado por el primero del mando militar de dicho punto, llamó a Cañete para que cooperase en el desarme de los grupos que se dirigieron a San Nicolás, cuando se disolvió el ejército sitiador de Buenos Aires, el 13 de julio de 1853, y al mantenimiento del orden, “portándose en estos actos con honor, actividad y patriotismo” (informe del coronel Cortina, fechado en San Nicolás, el 20 de noviembre de 1860).

En los momentos en que se iniciaba la invasión de Buenos Aires, en noviembre de 1854, por los enemigos de esta provincia asilados en la de Santa Fe y dirigida por el general Jerónimo Costa, Cañete residía en San Nicolás, como sargento mayor retirado y ofreció entonces sus servicios al comandante militar del punto, teniente coronel Mariano Artayeta, los que fueron aceptados, recibiendo la orden de marchar a organizar el vecindario de caballería, que habitaba en las inmediaciones del lugar donde él residía, lo que ejecutó el mayor Cañete a satisfacción del comandante Artayeta, pues con 50 hombres de caballería a sus órdenes cooperó tan bizarramente con otra fuerza del mismo punto, a la captura de los derrotados de El Tala y en otras comisiones que en esos días desempeñó, que fue muy bien recomendado al Superior Gobierno, facilitándole después su alta en el ejército.

En enero de 1856 acompañó al coronel Esteban García, mandando las primeras guerrillas que se desprendieron de las fuerzas a las órdenes de aquel con motivo de las invasiones de los generales Flores y Costa por la Ensenada y Villamayor, punto este último donde fue derrotado y pasado por las armas el último de los nombrados.  Formando parte del Regimiento de Extramuros, a las órdenes del coronel García, asistió a la batalla de Cepeda mandando un escuadrón; y en la dispersión que sufrió la caballería porteña en aquella acción, Cañete llegó a la villa de Morón, de donde regresó a esta Capital y se halló en el corto sitio a que fue sometida hasta el tratado del 11 de noviembre.  El coronel García, en informe del 17 de diciembre de 1860, dice del entonces sargento mayor Cañete: “Nada tengo que decir, señor Inspector, referente a la conducta de este Jefe, sino que siempre se ha distinguido tanto por la moralidad, capacidad y demás condiciones con que está revestido, cuando por su exacto y cumplido desempeño en el servicio”.

Asistió a la batalla de Pavón y al estallar la guerra del Paraguay se incorporó al Regimiento “General San Martín”, a las órdenes del coronel García, encontrándose en las siguientes acciones de guerra: batalla de Yatay; toma de Uruguayana; acción del Paso de la Patria y toma de Itapirú; Estero Bellaco del Sud; Tuyutí; Yataytí-Corá; Boquerón; Sauce y a la demostración hecha por San Solano por la caballería aliada, en la retaguardia paraguaya, el 22 de setiembre de 1866.

Ascendido a teniente coronel graduado, recibió la efectividad el 8 de mayo de 1868, pero atacado por una fuerte disentería, se vio obligado a bajar a Buenos Aires.  Complicada aquella enfermedad con el “paludismo”, el teniente coronel Cruz Cañete falleció en esta Capital, el 28 de julio de 1868, a los 53 años de edad.

El 18 de enero de 1858 contrajo matrimonio en esta ciudad, con Rosario Rodríguez, porteña, viuda, hija del coronel Ramón Rodríguez y de Concepción Lahite, ambos porteños, fallecida en 1894.

Fuente

Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado.

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Yaben, Jacinto R. – Biografías argentinas y sudamericanas – Buenos Aires (1938).

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