José Luis Betinotti

José Luis Betinotti (1878-1915)

Nació en Buenos Aires (Parroquia de San Carlos), el 25 de julio de 1878, hijo de Giovanni Betinotti y María Costa, ambos inmigrantes italianos. Fue bautizado en la parroquia de la Concepción, el 23 de octubre de 1878. Su padre muere siendo él un niño, y su madre años después contrae segundas nupcias con Enea Campodónico.

En 1896 conoce a María Cacciamatta con la que se casa después de un breve noviazgo. De esa unión nació un hijo: José Juan, que falleció siete meses más tarde. Por entonces alternaba sus actividades de obrero hojalatero (1) con el ejercicio del canto criollo. Después desempeñó diversos oficios hasta que se entregó por completo al arte payadoresco. Fue su maestro Luis García (2) desde 1899, y cantando con él, en el circo instalado en los terrenos de Sanguinetti, al lado de la alfarería, en la esquina de Venezuela y Maza (3), en 1901, obtuvo sus primeros laureles. Compartió desde entonces las aclamaciones de los públicos de Buenos Aires y de los pueblos de la provincia epónima.

García y Gabino Ezeiza fueron sus amigos, al par que sus primeros grandes rivales en los escenarios donde se realizaban los contrapuntos más reñidos. En verdad, no fue un payador de contrapunto, sino que cultivaba el canto alterno, prefiriendo improvisar en payada individual.

Le agradaba entonar sus poesías adecuadas a músicas diversas. Fue el cantor de las madres, pero también el vocero lírico del credo político radical (4). A Leandro N. Alem le dedicó algunas octavas:

“Al ilustre ciudadano
De preclaro patriotismo
Que consagrado al civismo
Supo luchar por el bien
Que si dejó vinculado
Su nombre en honrosa historia
Es digno de la memoria
El doctor Leandro N Alem”

El 4 de febrero de 1909 compuso en Santa Fe en honor de la Unión Cívica Radical, décimas guerreras y vibrantes.

Actuó en las grandes celebraciones patrias. Intervino en la jura de la Bandera realizada en Campo de Mayo, el 5 de abril de 1903, en que se reunieron las más altas personalidades públicas y militares, entre ellas, el Ministro de Guerra Pablo Riccheri; el de Instrucción Pública y Justicia, Dr. Joaquín V. González, el general José Ignacio Garmendia y otros. Allí entonó un himno a la grandeza de la Patria, y el Dr. González lo abrazó conmovido

Fue un poeta que se acompañaba de la guitarra y sabía llegar al corazón de los oyentes con sus improvisaciones. Escribió composiciones sentimentales que entonaron varias generaciones y que perduran todavía en la guitarra de los cantores de tangos, como Desde entonces (Como quiere la madre a sus hijos); ¡Qué me habrán hecho tus ojos! (Tu diagnóstico) y Pobre mi madre querida (5). Todas ellas tienen hondo sabor porteño.

Fue un bohemio del suburbio que había bebido en la tradición gaucha, que sabía payar brillantemente sobre temas camperos. Acusó la influencia de Andrés Cepeda, cuyas composiciones criollas figuraron en su repertorio y de Almafuerte quien lo apreciaba mucho.

Un autor reputado agrega que además era “permeable a los elementos y tendencias que después de su muerte se irían caracterizando, con no pocos excesos, como lo más corriente de la musa lunfarda y tanguera”.

Colaboró en la revista La Pampa Argentina, y publicó De mi cosecha con los versos de ¡Pobre mi madre querida! (1912), y Lo de ayer y hoy con dedicatorias a los payadores Ezeiza y García. Muchas de sus composiciones se conservan en folletos ínfimos, muy difíciles de encontrar como Ultimas composiciones.

Sostuvo payadas memorables que hicieron época con numerosos troveros y con Ramón P. Vieytes. Se recuerda el bravo contrapunto que tuvo con Francisco N. Bianco, en el Teatro Argentino, de la localidad bonaerense de San Vicente, el 25 de mayo de 1913, del que se conserva una versión taquigráfica.

Sus versos fueron editados centenares de veces, pero por ellos no recibió compensación alguna. Este melodioso payador de Remembranzas, In Memoriam y Desengaño, compuso también sonetos, entre ellos, Los payadores, La conciencia y los dedicados a Gabino Ezeiza e Higinio Cazón.

Murió de un derrame cerebral en Buenos Aires, el 27 de abril de 1915, a los 36 años de edad, y el país se sintió conmovido por su prematura desaparición.

Era delgado, de rostro pálido y melena renegrida. El cariño del pueblo le levantó un monumento a su memoria en el Cementerio de la Chacarita, frente al panteón de la Sociedad Argentina de Actores. Basada en su vida Homero Manzi hizo una obra cinematográfica titulada El último payador.

Dice Néstor Pinsón: “No es aventurado decir que fue un nexo entre aquellos cantores y las voces del tango que estaban por aparecer. Le faltó un poco más de vida para ser una de ellas. Cuando uno lo escucha encuentra la letanía de Gabino y de otros payadores, pero comparando, tenía mejor voz y dicción”.

De una carta de Carlos Gardel a su madre Doña Berta, desde París, con fecha 11 mayo de 1931, se lee: “Le alegrará saber que ayer me han presentado a Charlie Chaplin; es un hombre bajito, muy simpático, y es casi completamente igual al Charlot que nos hacía reír hasta hace poco en el cine de la calle Anchorena. Me vino a saludar al hotel, y le canté varias canciones. Se emocionó mucho cuando le tradujeron los versos de Betinotti, “Pobre mi madre querida”. Tal vez se dio cuenta de que esos versos me salían de lo más hondo del corazón, recordándola a Usted”.

Referencia

(1) Llegó a ser moldeador de tacos para calzado de mujer.
(2) Por entonces Luis García tenía 24 años y alquilaba una humilde pieza en una de esas casas de inquilinato, tan conocidas como “Conventillos” en el barrio de Boedo, más precisamente en la calle México al 3500. Era un payador renombrado, que luego grabaría discos para el sello Odeón.
(3) El circo era de propiedad de un tal Don Juan, dueño del almacén contiguo al terreno ocupado por la carpa. En esa carpa circense hacían sus primeros intentos payadoriles: Quartucci, Petrucheli, Angel R. Comunanale y Victor Lapadula. (Ismael Moya “El Arte de los Payadores”).
(4) Por designio del destino, tanto él como Gabino Ezeiza, que bregaron con tanto fervor por la causa de los desposeídos, murieron sin poder ver el triunfo de Hipólito Yrigoyen y su ascenso a la presidencia de la Nación en 1916.
(5) Primeramente titulada “Cuanto siento”.

Fuente
Cutolo, Vicente Osvaldo – Nuevo Diccionario Biográfico Argentino, Buenos Aires (1968)
Del Greco, Orlando – “José Betinotti
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
Pinsón, Néstor – “José Betinotti”, Todo Tango
Portal www.revisionistas.com.ar
Taboada, Carlos – “José Luis Betinotti, el payador ciudadano”.

Enlaces externos

Pobre mi madre querida – José Luis Betinotti (1913)
Tu diagnóstico – José Luis Betinotti (1913)
Martirio – José Luis Betinotti (1914)
Memorias a Pablo Vázquez – José Luis Betinotti (1913)
Civica Radical – José Luis Betinotti (1913)

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