Ambrosio Plácido Lezica

Ambrosio Plácido Lezica (1808-1881)

Nació en Buenos Aires, el 5 de octubre de 1808. Era hijo de Ambrosio Lezica y de la Torre Tagle y de María Josefa Ferrer. Después del motín militar de diciembre de 1829, se enroló en las filas del ejército restaurador, en el cual alcanzó el grado de teniente primero de la milicia activa. A su acción militante, agregó como en tantos momentos de su existencia, la contribución de sumas considerables en el deseo de coadyuvar al adelanto del país.

Fue juez de Paz y asesor de menores, cónsul del Tribunal de Comercio y miembro del jurado de libertad de imprenta.

En 1846, compró una extensa quinta en el barrio de Caballito, que fue adquirida posteriormente por la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, para transformarla en hermoso parque, al que se le dio el nombre de Parque Rivadavia. Junto con otros vecinos, que a su instancia adquirieron terrenos en las inmediaciones, formaron una comisión que construyó una carretera empedrada en medio de la calle Rivadavia. La quinta se caracterizó por su valiosa arboleda y plantas de las más variadas especies.

Facilitó la suma de 22.000 onzas de oro que le pidió el gobierno de Buenos Aires para entregársela al coronel John H. Coe y la gente de su escuadra al pasarse a las órdenes de Buenos Aires.

En el ejercicio del comercio adquirió fortuna y crédito, por lo que el gobierno le encargó en 1853, la compra de buques. Como ésta no se efectuó, devolvió el millón de pesos que se le había entregado con otras cantidades.

En 1854, fue fundador y sostenedor de la Bolsa de Comercio. También figuró como accionista y director de la primera compañía de gas formada en Buenos Aires, y de la primera compañía de seguros que hubo en el país. En ese mismo año, fue uno de los principales accionistas del Ferrocarril del Oeste, y en 1862, se aceptó su propuesta de adquisición de dicho ferrocarril, cuya línea llegaba hasta lo que es hoy Vélez Sarsfield; la nueva empresa la extendió hasta Mercedes, y después llegó a Chivilcoy, siendo librado al público en 1871, e inaugurada por el presidente Sarmiento.

El gobierno le consultaba frecuentemente en los asuntos económicos y lo utilizó en funciones delicadas relacionadas con la expansión de las industrias rurales. En 1864, con un núcleo de comerciantes, concertó un empréstito para aliviar la situación fiscal, garantizando con su fortuna el cumplimiento de las obligaciones contraídas.

Donó armas para los oficiales del ejército que estaban combatiendo en la guerra del Paraguay, y desde 1866, asociado con Anarcasis Lanús y Mariano Balcarce fueron proveedores de dicho ejército.

Formación militar sobre la Av. Rivadavia, frente a la Quinta de Lezica. (fotografía AGN)

Desde 1855 hasta 1860, fue electo diputado, y desde 1860 a 1881, senador a la Legislatura de la Provincia. Fue además miembro de la Convención del Estado de Buenos Aires, que en 1860, propuso las reformas de la Constitución de 1853.

En 1872, presentó un proyecto creando el Banco Nacional. Presidió la comisión nombrada por el gobierno para dotar de aguas corrientes a la ciudad. El gobierno de la provincia, por ley del 24 de octubre de 1878, declaró compensada la deuda que tenía Lezica con el Banco de la Provincia con el crédito que por igual suma tenía aquél contra la Comisión de Aguas Corrientes. Ocupó el cargo de presidente de la Comisión del Puerto de Buenos Aires.

Fue íntimo amigo de Mitre, a quien apoyó financieramente en sus esfuerzos para fundar el diario “La Nación”, siendo accionista del mismo, junto con Anacarsis Lanús, José María Gutiérrez, Juan Agustín García, Cándido Galván y otros.

Desempeñando el cargo de senador provincial, falleció en Buenos Aires, el 3 de diciembre de 1881. Estaba casado con Rosa Lastra y Barrios. Al inhumarse sus restos en el Cementerio de la Recoleta, pronunciaron sentidos discursos los doctores Mariano Varela y Ezequiel N. Paz. Este último dijo que “en las horas de conflicto para la Patria, ese digno ciudadano no economizó ni su vida ni su fortuna”. El diario “La Prensa”, entre otras cosas, expresó que: “Lezica estaba dotado de un espíritu franco, abierto y generoso, dispuesto siempre a las nobles acciones”. Fue un republicano de corazón, en toda la noble latitud de la palabra.

Fuente
Cutolo, Vicente Osvaldo – Nuevo Diccionario Biográfico Argentino – Buenos Aires (1975).
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
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