Martín Arenas

Coronel Martín Arenas (1808-1871)

Nació en Buenos Aires, el 11 de noviembre de 1808, iniciando su brillante carrera militar en calidad de cadete, el 11 de febrero de 1822, en el Batallón de “Fusileros”, cursando matemáticas al año siguiente en el Colegio de Ciencias Morales.  Permaneció en este instituto hasta el 22 de noviembre de 1825, en que fue nombrado subteniente del Batallón Nº 2 de Fusileros, incorporándose de inmediato con 58 hombres para tripular la goleta “25 de Mayo” que pertenecía a la escuadra nacional que organizara el almirante Guillermo Brown para combatir a las fuerzas navales del Imperio.  El subteniente Arenas se encontró el 5 de febrero de 1826 en el combate que tuvo lugar en el canal exterior y el 26 del mismo mes, participó en el sangriento ataque a Colonia, acción donde fue herido en la cabeza por una astilla.  Igualmente se encontró en todos los combates que se libraron hasta que Brown pudo forzar el paso y regresar al canal exterior, el 17 de marzo.  El almirante Brown tuvo recuerdo muy distinguido por el joven subteniente ante el presidente Rivadavia, diciéndole que su comportamiento en el combate frente a Los Pozos fue muy bizarro, a pesar de estar herido desde el encuentro naval del 26 de febrero.  No obstante oponerse a que Arenas bajase a tierra para ser presentado a Rivadavia por Brown, como este proponía, el entonces Ministro de la Guerra, general Fernández de la Cruz, tío de aquel valeroso joven, éste fue desembarcado al día siguiente del regreso de la escuadra y presentado al Presidente de la República por su honroso comportamiento.

Restablecido de sus heridas, Arenas, con el grado de alférez otorgado el 2 de junio de 1826, pasó a formar parte de la 1ª Compañía del 2º Escuadrón de Artillería del Regimiento del arma que organizaba el coronel Iriarte en julio de 1826, incorporándose al ejército de operaciones, cuerpo con el cual se halló en la memorable batalla de Ituzaingó, por la cual recibió los cordones de plata y el escudo del mismo metal decretado a los vencedores.  En el curso del mismo año 1827, a las órdenes del coronel Juan Pedro Luna, marchó a la sorpresa de una corbeta de guerra brasileña, situada en la Laguna Merim.  El 5 de agosto de 1826 había sido ascendido a teniente 2º de la misma Compañía y a teniente 1º, el 22 de octubre de 1827 de la 2ª Compañía del 2º Escuadrón.  Ayudante mayor el 23 de abril de 1828 del 2º Escuadrón, al año siguiente de regreso de la campaña del Brasil, marchó con una batería a las órdenes del coronel Angel Pacheco en persecución de los indios ladrones, desde el Salto hasta Boyaucá, sufriendo las privaciones del desierto y los rigores de una estación lluviosa.  Ascendió a capitán el 1º de agosto de 1829, y el 22 de octubre del mismo año pasó de la 1ª Compañía del 1er Escuadrón a la 1ª Compañía del Batallón de Artillería.  Revistó en la Plana Mayor Inactiva desde el 13 de enero de 1830 hasta el 30 de abril de 1835, en que fue borrado de al lista militar.

En el año 1839 tomó parte activa en la revolución del S. de la Provincia de Buenos Aires, incorporándose poco después al “Ejército Libertador” del general Lavalle, en el que con fecha de 18 de julio de 1840 fue ascendido a sargento mayor.

Se halló en las batallas de Don Cristóbal y Sauce Grande (10 de abril y 16 de julio de 1840), y el 25 de setiembre del mismo año mandó dos cañones bomberos, en el asalto y toma de la ciudad de Santa Fe por el general Iriarte.  Después de este hecho de armas en el mes de noviembre, fue enviado a la Villa del Carmelo, conduciendo los heridos y enfermos del ejército, en número de 72, y al desembocar por el Colastiné en el río Paraná, sostuvo un combate con un solo buque armado de dos cañones contra una goleta y 8 lanchones enviados por el gobernador de Entre Ríos, general Pascual Echagüe, para capturarlos.  Arenas consiguió abrirse camino y llegar a su destino.

En 1843 formó parte de los defensores de Montevideo, con el grado de teniente coronel que le fue otorgado el 20 de setiembre de aquel año, encargándose del mando de la Isla de Ratas o de la Libertad, combatiendo contra la escuadra de Rosas que bloqueaba aquel puerto.  En la línea de fortificación se halló en numerosos combates al mando de cinco baterías y del escuadrón de artillería ligera, durante el sitio; permaneciendo en aquella plaza hasta 1847.

Regresó a Buenos Aires y se retiró a la vida privada, donde se hallaba cuando Juan Manuel de Rosas empezó a organizar las fuerzas con las cuales iba a hacer frente a Urquiza.  El Restaurador de las Leyes ofreció a Arenas un puesto importante en aquel ejército y así fue como en Caseros se halló al frente de una batería de 8 piezas, batiéndose con denuedo hasta que cayó prisionero al pie de sus cañones.  En el curso del mismo año cuando la defensa de la ciudad contra la rebelión del coronel Hilario Lagos, organizó y mandó una brigada de artillería.  Su decisión y buen comportamiento en esta emergencia le valió ser graduado de coronel el 6 de marzo de 1853, y el 29 de agosto de este año pasó a la Plana Mayor Inactiva, a su solicitud hasta el 24 de diciembre de 1855, en que fue nombrado Jefe del 8º Batallón de Guardias Nacionales, puesto que recién abandonó el 22 de julio de 1859, cuando se le confió el mando de la isla de Martín García que se encontraba desmantelada y que Arenas, con los escasos recursos de que pudo disponer, artilló y fortificó viéndose obligado a batirse con la escuadra de la Confederación en condiciones de manifiesta inferioridad, por la cual mereció el Bien de la Patria.  Por decreto del Superior Gobierno se dispuso que se dejara constancia en la orden general de su actuación honrosa y patriótica.  Este forzamiento del paso por los confederados tuvo lugar el 14 de octubre de 1859.  Sin embargo, poco tiempo después, el Gobierno daba de baja al coronel Arenas por su actuación en este encuentro, sin que se hayan establecido las causas reales por la cual se tomó esta medida.  Su propio enemigo, el después almirante Mariano Cordero, en una carta que le escribiera el coronel Arenas en contestación a una de éste, le decía:

“Yo creo, Coronel, que Ud. debe estar satisfecho, porque en ese día llenó su deber cumplidamente como un jefe de honor y de antecedentes distinguidos, con quien me cupo en suerte tener la gloria de batirme.  Los mal intencionados que quieran por maldad, o por envidia, oscurecer la gloria con que se cubrió Ud. en ese memorable combate, cumpliendo la difícil misión con que el Gobierno lo distinguió, deben ser mirados con desprecio, tanto por Ud. como por mí; pues la comportación de Ud. y de los valientes que le acompañaron no podrá ser disminuida en lo más mínimo por la maldad de bajas pasiones”.

Por esta causa fue incorporado a la Plana Mayor Inactiva, el 1º de enero de 1860, en la que revistó hasta el 15 de agosto de 1864, fecha en que pasó a la P. M. Disponible.  Con motivo del estallido de la guerra del Paraguay, Arenas, que había recibido la efectividad de coronel en 1861, fue propuesto el 19 de abril de 1865 para Jefe del Batallón de Guardias Nacionales que debía formarse en Lobos.  La propuesta hecha por el coronel Conesa, y que involucraba también a otros jefes, fue aprobada por el presidente Mitre el mismo día.  Poco después pasó a mandar una brigada de artillería ligera, con la cual tomó parte en el combate del Estero Bellaco, y el 2 de mayo de 1866 en la batalla de Tuyutí, el 24 del mismo mes, acción en la cual por su comportamiento mereció ser felicitado por el comandante general de la División, coronel Julio de Vedia, en nombre del general Mitre.

El 26 de abril de 1867 se le concedieron 20 días de licencia para bajar a esta ciudad, desempeñando en aquella fecha el comando accidental del Regimiento de Artillería.  De regreso a los esteros paraguayos, asistió el 3 de noviembre de aquel año al segundo combate de Tuyutí.  A fines de 1868 abandonó la zona de guerra y regresó a Buenos Aires.  El 7 de marzo de 1869 pasó a la Plana Mayor Activa.

El coronel Martín Arenas falleció de fiebre amarilla el 28 de marzo de 1871.  Ostentó varias condecoraciones por su intervención en tantas campañas; entre ellas se contó la medalla de oro concedida por el Gobierno Oriental por la terminación de la guerra del Paraguay.  Estaba casado con Juliana Moll.

Fuente

Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado.

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Yaben, Jacinto R. – Biografías argentinas y sudamericanas – Buenos Aires (1938)

 

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